Yoga por la Paz

Las sendas del yoga son senderos hacia lo Divino. Los yoguis, caminantes que transitan los caminos por la Paz: Hatha Yoga, Raya Yoga, Karma Yoga, Jñana Yoga, Bhakti Yoga. Sin olvidar al Tantra Yoga que se expresa en Kundalini Yoga. El yoga es un árbol cuyas ramas son aproximaciones válidas a la meta de la realización del si-mismo-esencial.


Un nuevo año, ¿Hablamos de yoga, de meditación, relajación? ¡No! Hablemos de PAZ. ¿A qué se parece la PAZ profunda? ¿Qué es la GUERRA? Bien, la PAZ profunda es el final de la guerra. La paz que ha de hallarse dentro de uno se encuentra en el mismo lugar en el que se ubican la ira y el sufrimiento. La paz no se encuentra apartándose en el bosque ni en la cima de una montaña, ni es concedida por un maestro. En el lugar donde experimentes sufrimiento puedes encontrar la emancipación del sufrimiento. Verdaderamente, quienes tratan de escapar del sufrimiento, de hecho, corren hacia él. Si tú dejas ir un poco las cosas, tendrás un poco de paz. Si dejas ir mucho, tendrás mucha paz. Si dejas ir completamente, tendrás una paz completa.

De hecho, como maestro de yoga, siento que en este mundo, en verdad no hay nada que poseer o ser para los seres humanos. Cualquier cosa que pudiéramos ser se encuentra sólo en el plano de las apariencias, nunca en el del Espíritu. Sin embargo, si meditamos y trascendemos nuestras vidas más allá del plano de las apariencias y vemos la verdad, observaremos que no hay nada allí, sino las características universales – nacimiento al principio, cambio en la mitad y cese en el final. Eso es todo lo que hay, esa es toda nuestra vanagloria si nos reconocemos sólo como hombres. Si tenemos claro que todas las cosas son así, entonces no existe ningún problema. Si comprendemos esto, estaremos contentos y en paz y no seremos motivo de guerra con los demás. Conocer con claridad lo que es bueno o malo, ya sea viajando solo o viviendo en un lugar en sociedad. Tú no puedes encontrar la paz sobre una montaña o viviendo en una cueva. Más aún, puedes visitar el sitio en el que Buda alcanzó la iluminación, sentarte en él en postura de loto a meditar sin siquiera estar un poco más cerca de la verdad. Complacerse en la forma exterior del "yo" es comparar y discriminar. Así no hallarás jamás paz. El Post Continúa en: Yoga en Pirineos.