Yoga el cuerpo Astral y la Ley del Karma

Mudejar, el legado de los árabes pleno de simbolos cabalisticos y alquimicos para los Iniciados.Yoga y Espiritualidad. En nuestro descenso de la Luz hacia la Oscuridad, arrastramos diez cuerpos y atravesamos diez puertas. Esos místicos portales dimensionales están en algunos lugares de la Tierra. Para identificar los diez portales o cuerpos dimensionales de la Tierra, empieza por sentir que tienes en tus células el código, la clave o espiral que los reconoce; si eres capaz de hacer esto, los puedes identificar con facilidad…

Podemos afirmar, que ninguno de los otros cuerpos no materiales en el humano, marca con tanta fuerza la visión del mundo y de la realidad del hombre medio como el cuerpo emocional. Es en el cuerpo emocional donde se hallan almacenadas, entre otras pautas, todas nuestras emociones no liberadas, las angustias y agresiones conscientes e inconscientes, las sensaciones de soledad, rechazo y falta de auto confianza, emiten sus vibraciones a través del aura emocional y transmiten el mensaje inconsciente que enviamos al mundo exterior.

Es aquí donde se realiza el principio de la atracción mutua y fruto de este los apegos. Las frecuencias energéticas que emitimos atraen vibraciones energéticas iguales del entorno y se unen con ellas. Vemos que muy frecuentemente, nos encontraremos con personas y circunstancias que precisamente reflejan aquello que nosotros queremos evitar o de lo que queremos librarnos conscientemente, o aquello que tememos. Es así como el entorno nos sirve de espejo devolviéndonos todos aquellos elementos que hemos relegado desde nuestra vida consciente a las áreas del inconsciente.

Es una constante en este plano, el que los sentimientos no liberados del cuerpo emocional aspiren a mantenerse con vida y a crecer dentro de la persona. De esta forma nos llevan una y otra vez a situaciones que se encargan de repetir las vibraciones emocionales originales, puesto que esas vibraciones son el alimento del cuerpo astral o de deseos, compañero del ego.

Es una ley en la vida que la frecuencia de la angustia en una persona atrae situaciones en las que ve confirmada y aumentada una y otra vez su angustia. Resulta inevitable, que si esa persona encierra en si agresiones, encuentre siempre personas que exteriorizan las vibraciones de furia y agresión. Por ejemplo, si nos hemos propuesto no decir palabrotas en determinadas situaciones, pero hemos expresado ese deseo sin haber liberado la agresión dentro de nosotros, puede ocurrir que alguien de nuestro alrededor comience inesperadamente a decir palabrotas.

Lo que pensamos o queremos conscientemente y los objetivos que tenemos en la vida, tienen poca influencia sobre el cuerpo emocional, que sigue sus propias leyes. La mente consciente puede dirigir y forzar el comportamiento exterior, pero no es capaz de suprimir las estructuras emocionales arraigadas en el subconsciente . Poniendo un ejemplo, una persona puede aspirar conscientemente al amor o el éxito, e inconscientemente irradiar frecuencias energéticas contradictorias de celos y falta de confianza en si misma, que le impedirán alcanzar su objetivo consciente.

Las tendencias karmicas depositadas en estructuras emocionales, continúan existiendo a través de las diferentes encarnaciones a no ser, que se detecten y se liberen. La memoria es lo que reencarna , el cuerpo emocional perdura después de la muerte física y se une en la reencarnación con el nuevo cuerpo físico. Las experiencias no asimiladas, las emociones que no fueron liberadas y se hallan almacenadas en el cuerpo emocional, vienen a determinar en un altísimo porcentaje las circunstancias de la nueva vida.

Cuando el ser humano comprenda realmente y de una vez por todas estas relaciones causa-efecto, cesara en su insana insistencia de verse en el «papel de víctima» y de atribuir la culpa de sus debilidades y miserias a otras personas o a las circunstancias. Esto supondrá para el individuo una gran liberación, pues conocerá que gran parte de su destino se halla en sus propias manos, y sin excusa posible, comenzara a cambiar su vida cambiándose a si mismo.